Ultima actualización: 12 diciembre, 2025
Existen ciertos errores y patrones que se repiten con frecuencia entre las personas emprendedoras, especialmente aquellas que montan su primer negocio online.
Aunque hay más, estos son los diez más habituales y destacados que he identificado en base a mi experiencia de muchos años como mentor, emprendedor y amigo de numerosos emprendedores.
Errores que lógicamente se evitan más fácilmente cuando emprendes acompañado y te beneficias de las ventajas de participar en un mentoring para emprendedores.
Si tienes dudas sobre qué hacer con tu vida profesional y sobre si emprender es una buena opción, analiza antes estos 9 errores típicos para que, si das el paso, lo hagas con mayores garantías de éxito.
Los 9 Errores de los emprendedores digitales
1 – Superficialidad en el conocimiento del cliente ideal
A pesar de lo extendida que está la metodología del buyer persona, en muchas ocasiones no se profundiza lo suficiente en el análisis de las motivaciones profundas y las necesidades ocultas.
Y esos aspectos son clave para conseguir conectar emocionalmente con tu cliente ideal. En este otro artículo puedes profundizar en el concepto del cliente ideal y ver algunos ejemplos.
Ten en cuenta que puedes trabajar con varios perfiles complementarios de cliente ideal y que debes entender la motivación real de compra de cada uno.
2 – Mercado generalista
A medida que sigue creciendo la competencia en internet, los negocios online de nicho o super – especialistas son los que mejor funcionan.
Por ejemplo, llegas un poco tarde para posicionarte como especialista en marketing online, salvo que tengas recursos para montar una agencia con un equipo de especialistas. Lo que funciona es ser especialista en prospección B2B con IA, publicidad online en Meta, redes sociales, SEO, webs y embudos, etc. Y esto aplica a todos los sectores.
Eso sí, para diversificar riesgos y reducir la incertidumbre conviene buscar distintas fuentes de ingresos: servicios high ticket que te garanticen el sueldo que se complementan con infoproductos, una membresía y ,tal vez, con que impartas alguna formación como speaker o tengas algún negocio paralelo complementario.
3 – Branding y comunicación neutros
De nuevo la creciente competencia nos obliga a incidir más en aquello que nos diferencia, que puede llamar la atención de nuestros clientes potenciales. Porque lo peor que te puede pasar es dejarles indiferentes.
De hecho, la batalla más cruenta, la más difícil que se libra en internet, es la lucha por captar la atención. Y ahí el branding diferencial ayuda mucho.
Para ello tendrás que trabajar sobre muchos elementos: storytelling, copywriting, estilo, tono de voz, diseño, contenidos, imagen o video.
Y es que si, por ejemplo, lo que quieres es destacar en Instagram o Tik Tok, será necesario realizar videos y reels con impacto, con el consiguiente trabajo de guion, grabación y edición.
La polarización es una estrategia que se aplica bastante para provocar y llamar la atención. Porque si tienes un buen puñado de haters seguramente también tendrás muchos «lovers».
4 – No validar tu idea a tiempo: una solución que no funciona
Son tantas las tareas que hay que hacer cuando uno inicia un emprendimiento que es fácil postergar la más importante y difícil de todas: validar tu idea con ventas reales.
Y ese es uno de los errores al emprender más gordos que puedes cometer y que, lamentablemente, sigo viendo con más frecuencia de lo que me imaginaba.
Debes intentar vender incluso sin tener tu web o con una web mínima viable. Y tener cuidado con dedicar demasiado tiempo y esfuerzo al diseño, la tecnología, la lectura de mil artículos online, el visionado de 500 videos en Youtube e Instagram o el networking de amiguetes.
Dale forma a tu solución y propuesta cuanto antes y empieza a presentársela a clientes potenciales para captar tus primeras ventas y si no, ver las reacciones y aprender en el camino.
Porque recuerda, emprender va de solucionar problemas a otros. Y si tu solución, por mucho que a ti te fascine, no interesa realmente o no es suficientemente atractiva, todo se vendrá abajo.
5 – No aprender a vender
Emprender y vender van de la mano así que este error es mortal de necesidad, si quieres tener éxito con tu negocio online deberás desarrollar todo tu potencial comercial.
Sacudiéndote los miedos a la venta, conociendo y creando los embudos de marketing y ventas más indicados para tu negocio y aprendiendo a hacer prospección comercial en redes y mediante networking.
Y por supuesto dominando el arte de las entrevistas y visitas de ventas, desde la creación del argumentario hasta el dossier de ventas y las técnicas de cierre.
6 – Hacerlo todo uno mismo y no delegar
Es malo por dos motivos, primero porque vas a avanzar mucho más lento y segundo porque lo vas a hacer peor que tu competencia, que cada vez está más profesionalizada.
Ya se que para muchos sin capacidad financiera al principio no hay alternativa. Pero, cuanto antes, debes aprender a delegar y externalizar tareas de desarrollo web, edición de video, gestión de redes sociales, tareas administrativas o gestión de campañas de publicidad online.
O incluso ir más lejos y contratar a tu primer empleado, tu «mini-yo», polivalente, que te ayude con buena parte de las tareas de marketing y ventas así como con las de entrega del producto y atención al cliente.
Pero incluso pudiendo son muchos los emprendedores que no delegan, a veces por exceso de perfeccionismo, a veces porque no saben dirigir a su equipo y trasmitir las instrucciones de manera adecuada.
El caso es que son muchos los que me han contado como esos primeros colaboradores y trabajadores que han contratado representan más una carga que un alivio. ¡Y cuando eso ocurre el problema es casi siempre de la persona emprendedora, no de su trabajador!.
Sin duda, este paso es imprescindible para poderte plantear escalar y que tu negocio te aporte libertad en lugar de autoesclavizarte.
7 – Comunicar por igual a todos los seguidores y clientes
Otro problema habitual s que la comunicación peque de generalista y no conecte realmente con tus distintos perfiles de cliente ideal. Con lo que no vas a llegar a ellos ni vender.
Y esto es aplicable para todas tus acciones de comunicación, desde las publicaciones orgánicas en redes a las de pago (anuncios en Meta, Google, etc) o a los newsletters, webinars, lead magnets o incluso entrevistas de ventas.
Es recomendable aplicar dos criterios:
- Adaptar tus comunicaciones a la fase del embudo en que está cada cliente y a los 5 niveles de consciencia de los clientes online.
- Jugar con distintos ángulos de contenido, especialmente en la publicidad online. El disparador de compra de un producto puede variar entre distintos perfiles y hacer recomendable crear anuncios específicos para cada uno de ellos.
8 – Ausencia de Plan B
Emprender entraña riesgos. Por eso debes tener siempre un plan alternativo por si tu idea no funciona. Puede ser pivotar y adaptar tu idea. Puede ser colaboraciones con otras empresas. O puede ser ir tirando de ahorros.
Lo importante es que nunca te quedes tiritando. Y que tengas claro dónde está tu límite para tomar medidas a tiempo, aunque suponga arrojar la toalla y buscar trabajo de nuevo.
9 – Planificación de cara a la galería
He visto miles de planes de negocio que no se cumplen. Y business model canvas que tampoco. Planes que no sirven para nada.
Porque la realidad de los negocios online exige trabajar con modelos de planificación más ágiles y flexibles, que nos permitan avanzar hacia nuestros objetivos adaptando los planes a lo que aprendemos cada día. Y con un presupuesto anual de ingresos y gastos que nos permita fijar objetivos y hacer seguimiento mensual.
Si identificas más errores de los emprendedores digitales que no están aquí recogidos y que para ti sean importantes, te invito a aportar tu comentario para que pueda darte mi opinión.
Y si necesitas apoyo profesional con tu negocio te invito a valorar la opción de trabajar con alguna de nuestras mentorías personalizadas:
Mentor de negocios online¿Cuáles son los errores habituales en los negocios online?
Los errores más habituales son: no profundizar en el análisis del cliente ideal, elegir un mercado demasiado generalista, tener un branding neutro, no validar la solución, no aprender a vender, hacerlo todo uno mismo sin delegar, comunicar por igual a todos los seguidores y leads, no tener plan B y no planificar de manera ágil.




