Ultima actualización: 2 julio, 2024
Ser proactivo es un ingrediente clave para que tengas éxito como emprendedor ya que, entre otras cosas, te va a ayudar a adelantarte a los acontecimientos, a la competencia y a innovar.
¿Aún no conoces qué es exactamente la proactividad?. En este artículo te cuento en qué consiste, por qué es necesario que te acompañe en tu negocio y cómo desarrollarla. Empezamos.
¿Qué es la proactividad?
La proactividad es la forma de respuesta de una persona ante una situación o problema que requiere ser atendido.
Aunque se habla mucho de proactividad el ámbito laboral, es un tipo de actitud que es aplicable ante una circunstancia o dificultad en cualquier área de la vida.
El término proactividad lo definió por primera vez el psiquiatra y neurólogo Viktor Frankl en 1946, y se refirió a él como la capacidad de enfrentarse a una situación compleja de la mejor manera posible.
Más adelante comenzó a utilizarse en el mundo de los negocios, como la capacidad de respuesta de un profesional ante situaciones adversas o inesperadas, de forma audaz, innovadora y resolutiva.
Por eso, es una actitud que ayuda mucho a tener una buena mentalidad emprendedora, tan necesaria para tener éxito en los negocios.
¿Qué es ser proactivo?
Tras este pequeño contexto teórico, vamos al lío: ¿Qué implica hoy en día ser proactivo para un emprendedor?.
Una persona proactiva es alguien que anticipa los problemas que pueden suceder en el futuro y trata de buscar soluciones de antemano.
Es el profesional que, lejos de bloquearse ante un imprevisto, toma una actitud positiva y resolutiva y busca alternativas para paliarlo.
Pero tenemos que hacer un inciso aquí. No quiero que confundas proactividad con positivismo o con hiperactividad.
Ser proactivo vs. ser reactivo
Lo contrario de la proactividad es la reactividad, es decir, ser reactivo, funcionar siempre reaccionando, por detrás de los acontecimientos, los cambios del mercado y la competencia.
Ahora bien, nada de fustigarse, todos tenemos que ser reactivos en muchas ocasiones porque es imposible adelantarse a todo.
Y a la hora de ser reactivos, podemos diferenciar dos actitudes, una negativa y otra positiva:
- Negativa: una persona reactiva sería aquella que reacciona ante una adversidad de tal manera que no va a ayudar a solucionarla. Un exceso de negatividad o de positivismo sería perjudicial en este sentido.
- Positiva: en cambio, la persona proactiva, cuando tiene que reaccionar, reconoce un problema, lo entiende como tal, lo mide de manera realista y trabaja para solucionarlo.
Y vamos un poquito más allá, porque también lo hace sin buscar culpables, sin lamentarse y entendiendo las dificultades como oportunidades para poner en práctica otro tipo de solución, siendo creativo e innovador cuando es necesario.
Características de una persona proactiva
En la proactividad entran en juego diferentes habilidades blandas que suelen ser comunes a todas las personas que manifiestan esta aptitud frente a los problemas:
- Curiosidad: una persona curiosa tiene más herramientas para resolver circunstancias adversas. Le gusta leer sobre nuevos temas, estudiar e informarse más y se sentirá estimulada a la hora de afrontar o desarrollar algo nuevo.
- Creatividad: utiliza su imaginación para ser creativo y pensar fuera de la caja para dar con la clave a la hora de resolver algo de forma novedosa.
- Audacia: intenta superar las adversidades de forma inteligente, tratando de adaptar la solución a la magnitud real del imprevisto.
- Responsabilidad: reconoce sus actos desde su autoliderazgo y asume las consecuencias que esos actos puedan llegar a provocar.
- Iniciativa: no espera a que surja el problema, sino que se anticipa a él y se emplea en su solución cuanto antes.
Proactividad: el secreto de los emprendedores
No te voy a decir que sea EL secreto del éxito, pero sí es cierto que es una aptitud clave para crecer en el mundo empresarial. Por eso es el momento de empezar a trabajar en ella.
Como persona emprendedora, tienes que saber que una actitud proactiva te ayudará mucho a superar los miedos del emprendedor y a tener éxito con tu negocio.
El secreto para llevar a cabo esa proactividad de forma cotidiana, es, sencillamente, intentarlo una y otra vez y pulir tu comportamiento hasta crear un hábito.
Detecta las adversidades, y plántales cara desde la calma y la asertividad. Y aquí se puede aplicar bien la frase “cuando haces cosas, suceden cosas”.
Y ahora sí, te doy los siete pasos para ser más proactivo.
7 pasos para ser más proactivo como emprendedor
Ser proactivo puede parecer un rasgo de la personalidad y, ciertamente, lo es, pero eso no quiere decir que no se pueda desarrollar. Ahora que conoces mejor en qué consiste, veamos cómo puedes mejorar este rasgo tan importante a la hora de desarrollar tu proyecto como emprendedor:
1 – Ten tus objetivos claros
Este es, sin duda, el paso número uno. Tener claros los objetivos de tu empresa te ayudará a definir las acciones a tomar. Para ello, empieza estableciendo las bases del negocio y marcando objetivos a largo, medio y corto plazo.
2 – Busca oportunidades
Las oportunidades nunca vienen solas, hay que crearlas. Ten definido qué quieres conseguir y traza una estrategia para ello.
3 – Sé consciente de tus capacidades
Conocerte a ti mismo te ayudará en momentos de resolución de problemas, pues sabrás cuáles son tus fortalezas para afrontarlos y por donde vas a flaquear.
4 – Trabaja tu creatividad
Es muy importante estimular tu creatividad e imaginación, es increíble lo útil que te puede resultar en momentos adversos. Al final, cuanto más acostumbrados estemos a resolver diversas situaciones, más fácil nos será enfrentarnos a ellas.
5 – Confía en tu criterio
Acostúmbrate a tomar tus propias decisiones, y a no dejarte llevar por las opiniones o las modas. Analiza bien los porqués y adelante con ello. Y si detectas que has cometido un error, acéptalo como parte del proceso.
6 – Organízate y prioriza
Es fundamental priorizar en cada momento lo que es más importante o urgente y hacer cada cosa a su debido tiempo. Para ello, apóyate en algún programa de gestión de proyectos y define bien los procesos.
7 – Estudia, lee, aprende
Nunca dejes de aprender, los nuevos conocimientos siempre te mantendrán actualizado y sabrás adaptar mejor los cambios del mercado y que tu negocio progrese.
La proactividad no consiste únicamente en tomar acción o en resolver situaciones complejas con creatividad e iniciativa, sino en decidir a dónde quieres llegar emprendiendo, qué objetivos tienes y cómo puedes alcanzar dichos planes.
Sigue estos consejos para ser proactivo como emprendedor y recuerda que has de trazar tu propio camino y no esperar que nadie te dé el visto bueno. Toma tus propias decisiones y entiende las circunstancias complejas como oportunidades para poner en práctica una nueva actitud proactiva.
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